Una startup australiana llamada Silicon Quantum Computing (SQC) ha logrado un avance que podría tener implicaciones profundas para el futuro de la computación cuántica. La compañía, con sede en Sídney, ha desarrollado lo que denomina la primera arquitectura cuántica escalable basada en átomos, alcanzando una fidelidad sin precedentes del 99,99% en un chip cuántico construido con silicio y átomos de fósforo.
