Es difícil no reírse viendo cómo eran se intercambiaban mensajes con ordenadores hace tan solo cuatro décadas, allá por 1986, antes del wifi, los móviles el roaming. Enviar un texto por correo electrónico de un país a otro requería un ordenador portátil (o «portable», que unos cuantos kilos pesaba), un teléfono público y un acoplador acústico para el módem.
